Baños medicinales

Sepa usted sus diferentes beneficios

Baño con ácido carbónico

El ácido carbónico es un ácido anhídrido del dióxido de carbono y suele utilizarse diluido de manera sobresaturada en el agua para realizar baños medicinales. Al ser absorbido por la piel, tiene acción vasodilatadora, provocando una suave irritación y sensación de picor. Como consecuencia de la dilatación de los vasos capilares, se produce una disminución de la actividad cardiaca, reduciéndose la frecuencia del pulso y la presión sanguínea.

Baño con cepillado

Esta terapia tiene por finalidad activar la circulación sanguínea mediante el vigoroso cepillado de la piel, utilizando un cepillo blando o una esponja en medio baño a una temperatura aproximada a los 35°.

Baño caliente de aire

Esta técnica, conocida desde épocas ancestrales, consiste en la aplicación sobre el cuerpo de vapores y hierbas medicinales, a modo de sauna, alternando el frío y el calor para provocar un shock térmico y de este modo eliminar las toxinas del organismo.

Baño de Arcilla

Las propiedades de la arcilla son innegables, sobretodo debido a su elevada conductibilidad calórica. La aplicación de arcilla sobre el cuerpo, quita a éste una pequeña parte de su calor. Desde que el baño comienza se producen diversas reacciones a nivel de la sangre: la hemoglobina aumenta como así también la cantidad de glóbulos rojos, disminuyendo el contenido de azúcar en sangre.

Las arcillas mas beneficiosas son aquellas con alto contenido de sílice y son utilizadas generalmente en tratamientos a personas con la sangre viciada, afectadas de reumatismo, arterosclerosis, tuberculosis y artrosis. Los baños de arcilla son además muy beneficios en tratamientos de la piel y circulatorios.

Baño de Aire

Una de las técnicas de estimulación más utilizadas en la Medicina naturista fueron introducidos por Lahmann, Rikli y Just. La técnica consiste en someter en forma progresiva al cuerpo desnudo, al aire y sin la acción del sol.

Baño de Arena

Esta técnica fue muy utilizada por los japoneses hace más de 300 años, los que para aprovechar la energía calórica del suelo, se enterraban en la arena hasta el cuello. En los baños de arena, ésta se encuentra a una temperatura aproximada a los 55°, sin embargo la resistencia a semejante temperatura no constituye un problema ya que el aire se filtra por entre los granos y hace las veces de un aislante.

Los baños de arena se realizan enterrando a los pacientes en agujeros excavados a unos 10 cms. de profundidad, donde son completamente cubiertos dejando fuera la cabeza, lógicamente. El calor se notará inmediatamente en la zona de la espalda que se expandirá por todo el cuerpo progresivamente, ya que esta técnica favorece la circulación sanguinea. Es normal que al principio la temperatura de la arena parezca demasiado elevada, pero la sensación muy pronto se alivia. El tiempo recomendado es de 10 minutos, luego de lo cual solo hay que levantarse y sacudirse la arena. Si bien el cuerpo se presentará sudoroso, la sensación de bienestar y ligereza es increíble.

Baño de cuatro celdas

El baño de cuatro celdas está compuesto por cuatro celdas eléctricas y permite llevar a cabo tres diferentes tipos de tratamiento: electroterapia, alternado y ambos. La electroterapia en el agua tiene excelente efectos sobre el sistema nervioso y circulatorio.

Mediante esta técnica, el tratamiento puede concentrarse en determinadas zonas del cuerpo, ya sea en las extremidades, los lados del cuerpo etc. El terapeuta es el encargado de seleccionar el tipo de corriente adecuada (diadinámica, galvánica o farádica) luego de definir la polaridad del electrodo ubicado en cada celda. Los parámetros se introducen a través de un panel electrónico muy sencillo.

En los tratamientos alternados el agua es utilizada para llevar a las extremidades inmersas tanto en las celdas inferiores como superiores, estímulos térmicos que provocarán la reacción del sistema circulatorio. La duración de las sesiones, la temperatura adecuada y la estimulación, además del numero de ciclos fríos/calientes serán determinados por cada terapeuta.

Baño de luz de la cabeza

Estos baños se realizan mediante la aplicación de aire caliente mediante lámparas incandescentes, a una temperatura aproximada a los 45º, ubicadas dentro de una caja que puede ser colocada sobre la cabeza. El principal beneficio consiste en aumentar la irrigación sanguínea al cerebro y provocando una agradable sensación de bienestar al despejar y descongestionar la cabeza.

Baño de pies

Conocidos también como pediluvio, esta técnica consiste en la inmersión de los pies en diferentes preparaciones que pueden con agua fría o caliente, con infusiones, extractos de plantas etc., durante un determinado espacio de tiempo. Los principales beneficios aportados por este tipo de baño es la de actuar como un excelente desinflamatorio, mitigar los dolores de espalda, provocar relajación y hasta puede llegar a normalizar la temperatura corporal. Esta técnica fue muy utilizada por Maurice Mességué, quien la heredó de su padre.

Baño de Levadura

Se trata de una técnica muy similar a la del baño de ácido carbónico y cuya función es también disminuir la actividad cardiaca, pero que utiliza en lugar de ácido carbónico, azúcar y levadura de cerveza fresca. Esta especialmente indicado en personas que padecen afecciones cardíacas que no toleren los baños de ácido carbónico.

Baño de vapor

El vapor resulta muy beneficioso sea para depurar las toxinas del organismo y devolver luminosidad al rostro, como para descongestionar las vías respiratorias. En los baños de vapor, el cuerpo es expuesto a los vapores de determinadas cocciones. Si bien puede realizarse utilizando una manta o sábana para evitar que los vapores escapen y así poder absorberlos, lo más habitual es que se lleven a cabo en recintos especiales que cuentan con orificios a través de los cuales sale el vapor y que disponen de camillas o bancos.

Las sesiones de entre 5 10 minutos permiten la dilatación de los poros de la piel permitiendo eliminar las impurezas y otorgar una mejor aspecto de la epidermis además de que la humedad y los vapores contribuyen a mejorar las afecciones de las vias respiratorias.

Los baños de vapor actúan además con efecto relajante sobre el sistema nervioso. Este tipo de terapia no se aconseja a personas afectadas por trastornos de presión o venas varicosas.

Baños de asiento

Esta terapia consiste en la utilización de agua caliente o templada con fines curativos o de limpieza, en la cual la persona se sienta sobre el agua ( que además puede contener algún medicamento) cubriendo caderas y glúteos. Estos baños son frecuentemente utilizados para mitigar dolores, espasmos musculares o picazón y especialmente recomendados para acelerar el proceso de curación en casos de cirugía de hemorroides o episiotomía.

Las sesiones oscilan entre 5 y 15 minutos aproximadamente y puede utilizarse agua fría o caliente según de que afección se trate. Es también recomendado en enfermedades reumáticas, mala circulación (fría) e hidropesía. Los grandes impulsores de estos baños fueron Manuel Lezaeta y Maurice Mességué.

Baños hidrosulfúricos

Especialmente recomendados en personas con afecciones reumáticas y de piel, consiste en inmersiones en aguas emanadas de manantiales hidrosulfúricos.

Baños con sales

Las sales para baño si bien pueden llegar a constituir mero elementos decorativos y aromatizantes para el cuerpo, usadas adecuadamente pueden aportar muchos beneficios. Los baños con sales son ideales para la relajación muscular y el mejoramiento de la piel. Se aconseja utilizarlas al menos una vez a la semana, ya que su alto contenido mineral permite tonificar el cuerpo además de combatir el dolor corporal y el estrés.

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